Elegir un frigorífico no frost

Cambiar el frigorífico es una decisión normal cuando el que tenemos ya no cumple con las expectativas esperadas o cuando nos vamos a mudar a un nuevo hogar. Si quieres equipar tu cocina con garantía, una de las opciones mejores es decantarse por los frigoríficos no frost. Y es que con el sistema de ventilación y evaporación que ofrecen estos electrodomésticos, se mantiene un clima más limpio en su interior lo que favorece la conservación de tus alimentos y se evita la formación de malos olores, de moho, de escarcha y de hielo.

Como se trata de un frescor más seco, tus alimentos van a tender a deshidratarse por lo que se recomienda proteger ciertos productos como fiambres, frutas o lácteos con papel film o en algún envase para favorecer su conservación.

Las ventajas de este tipo de frigoríficos son varias, siendo una de ellas que evitan que se forme en las paredes hielo o escarcha gracias a la correcta ventilación que tienen y que hace que no se condense la humedad. Así no será necesario descongelar el frigorífico cada cierto tiempo.

Por otra parte la calidad de la congelación y del frío es muy alta lo que permite que los alimentos se mantenga en buen estado durante más tiempo. Casi todos los frigoríficos no frost cuentan con un certificado energético A++, lo que permite un consumo de la energía optimizado. También destacan por su capacidad de almacenamiento, pudiendo llegar a congelar y enfriar una elevada cantidad de alimentos gracias al gran espacio que ofrecen.

La zona que está destinada a refrigerar engría más los alimentos y mantiene la temperatura estable aunque se abra y cierre la puerta o aunque haya muchos alimentos. Todo esto ayuda a que los mismos mantenga sus propiedades intactas. Además cuentan con una zona especial con más frío donde se pueden guardar alimentos como pescado o carne y asegurar así su calidad.