Blog

Trucos para limpiar el lavavajillas

Existen muchos rincones en este electrodoméstico que se encarga de dejar limpios todos aquellos objetos que nos llevamos a la boca cada día y que va acumulando suciedad con forma de cal, de posos, etc., necesitando una limpieza específica que vamos a explicarte a continuación. Para ello vas a necesitar un poco de vinagre blanco, bicarbonato de sodio, de zumo de limón, unos palillos de dientes, un cepillo también para dientes y un trapo.

Para llevar a cabo este proceso lo mejor es hacerlo después de haber puesto el lavavajillas, justo cuando está todavía caliente y húmedo. Deberás vaciar el aparato totalmente, quitando todas las cestas, bandejas y el resto de utensilios.

A continuación debes comprobar los brazos giratorios y revisar todos los agujeros para asegurarse de que pasa de manera correcta el agua por todos ellos. Puedes usar unos palillos de dientes con cuidado de no rayar ninguna superficie, para poder retirar cualquier resto que pudiera provocar un atasco.

Después limpia todos los alrededores de la puerta. En ciertos modelos esta zona se encuentra más protegida del agua y no se limpia de igual manera que las áreas más expuestas a un lavado. Igual sucede con el suelo del electrodomésticos y con la zona de desagüe. Limpia la rejilla inferior que tiene que estar debajo del brazo giratorio. En este lugar se pueden encontrar restos de comida que hacen que tu lavavajillas desprenda mal olor. También puedes encontrarte con pegatinas y restos de etiquetas de tarros, platos, etc.

Si el lavavajillas tiene filtro, debes retirarlo y limpiarlo con la ayuda de un cepillo y de bicarbonato sódico o bien con jabón y agua caliente. Aclara abundantemente después de este lavado.

El sello de la puerta tienes que limpiarlo con un trapo viejo bien empapado en vinagre y en zumo de limón. De esta manera conseguirás acabar con las manchas más resecas y con las bacterias sin perjudicar el caucho. En las zonas más estrechas utilizar el cepillo de dientes.

La cesta donde se colocan los cubiertos debes retirarla y examinarla perfectamente para retirar cualquier resto orgánico. Sumérgela en agua caliente con jabón y déjala durante toda una noche. Al día siguiente pasa el cepillo de dientes y aclara bien.

Para quitar los depósitos de cal, pon un programa de lavado breve o de ahorro de energía con el lavavajillas vacío. Para a la mitad del lavado y deja que el vinagre actúa durante veinte minutos para después acabar el ciclo para el aclarado. Si hay problemas de hongos o de moho, añade medio vaso de lejía y pon un ciclo de lavado completo. Si el interior es de acero inoxidable no uses lejía y nunca la mezcles con vinagre. Limpia los paneles y los botones con una mezcla de vinagre, limón y agua caliente para desinfectar y ablandar la suciedad.

Con estas pequeñas acciones conseguirás que el lavavajillas funcione mejor, dure más tiempo y no tenga malos olores.

Tipos de bandejas para el horno

Uno de los electrodomésticos imprescindibles en una cocina es el horno, y es que la probabilidades que ofrece para preparar cualquier receta, hace que sea un elemento indispensable para llevar una dieta equilibrada. Pero a la hora de hornear se debe elegir el tipo de bandeja más adecuada para adaptarse a los alimentos que se vayan a cocinar.

Por ejemplo, las bandejas de crista o de vidrio son unos elementos que soportan bien los choques térmicos además de ofrecer una solución estupenda a cualquier necesidad de cocción. Su uso también es apto para los microondas. Otra de sus ventajas es que no retiene sabores ni olores, además de resultar muy fácil de limpiar, ya que nos ahorrará trabajo y tiempo en la cocina.

Las fuentes para asar son las más frecuentes en el horno. Suelen ser de metal, acero inoxidable o aluminio y se usan para todo tipo de alimentos, sobre todo para guarniciones y primeros platos. Gracias a su revestimiento antiadherente se puede cocinar sin que se peguen los alimentos, además de permitir una sencilla limpieza. Por otra parte es fácil de mover gracias a las asas que suelen tener. Si buscas una garantía para un asado, ésta es tu bandeja.

La parrilla para hornos es otro elemento indispensable en la cocina. Puede usarse para asar pescados, carnes o verduras. Son perfectas también para hornear una pizza, permitiendo cocinar tanto la masa como sus ingredientes. Gracias a su ligero peso se puede extraer fácilmente y reubicar en el horno sin dificultad, además de ocupar bastante menos espacio que una bandeja de horno convencional. De ahí que su uso sea el más recomendado para colocar recipientes y sacarlos de una manera sencilla.

Problemas habituales con el lavavajillas

El lavavajillas es un electrodoméstico maravilloso que nos facilita enormemente el trabajo y nos ahorra muchísimo tiempo, aunque de vez en cuando puede darnos problemas. A continuación te vamos a mostrar algunos de los más comunes y cómo puedes solucionarlos.

Si cuando tocas el lavavajillas sientes una descarga eléctrica, probablemente es que sea necesaria una toma de tierra. Si el problema es provocado por el electrodoméstico, el diferencial va a saltar por lo que debes contar con la ayunda de un profesional para que instale o revise la toma de tierra.

Si aparece arena o alguna sustancia parecida en las fuentes de cristal o en los vasos, puede ser debido a la pastilla de detergente que se utilice, a la calidad del agua o a algún problema que se encuentre relacionado con el lavavajillas. En ocasiones simplemente es el abrillantador y para saberlo solo tienes que lavar a mano un vaso y comprobar el resultado. Si desaparece la suciedad, será la falta de abrillantador pero si persiste, puede deberse a un problema técnico del electrodomésticos o a la calidad pésima del vidrio.

Si alguna vez te has encontrado al abrir el lavavajillas con  que la pastilla no se ha disuelto del todo, puede deberse al interruptor de nivel, a la falta de agua o a un fallo en la resistencia.

Si después de haber terminado el programa de lavado ves que toda tu vajilla todavía está sucia, puede deberse a un mal funcionamiento de las aspas. Para ello debes asegurarte de que la aspa de abajo no se encuentra obstruida y de que no existe ningún objeto que se interponga en el recorrido de la misma.

Si deseas alargar la vida del lavavajillas, debes limpiar de forma periódica el brazo de aspersión y el filtro, puesto que los restos de comida pueden llegar a obstruirlos. Además la vajilla se quedará sucia y el electrodoméstico se puede averiar.

Usa un programa de lavado de manera inteligente, ya que la cal y la dureza del agua no es la misma en todos los lugares, por lo que debes adaptar su funcionamiento y optimizar todos los recursos que te ofrece. Usa la cantidad correcta de sal, para ello sigue las indicaciones del fabricante que te indicará cuánta sal se necesita y en qué condiciones tienes que usarla.

Pasos para limpiar el horno

Éste es uno de los electrodomésticos que más se ensucian en una casa, además de que no se limpian con la frecuencia que se debe, puede que en parte debido a lo incómodo que resulta limpiar ciertas zonas de su interior y lo difícil que resulta eliminar la suciedad que se adhiere debido al calor.

De cualquier forma igual que se limpia una olla o una sartén después de usarla, lo mismo debe hacerse con el horno,  para ello te vamos a mostrar cómo hacerlo y dejarlo como si fuera nuevo con unos sencillos consejos.

Lo primero que hay que hacer es quitar las bandejas de su interior y que vas a limpiar aparte con un desengrasante. Con la ayuda de un paño húmedo quita los restos de comida más grandes que haya en el interior. Añade un producto que sea específico para hornos a una esponja, y con la misma extienden el producto por todo el electrodoméstico. Cuando esté extendido, deja que actúe durante una hora como mínimo, dependiendo de las instrucciones de cada marca.

Transcurrido ese tiempo, coge la esponja y frota. Si hay algún resto que no se haya eliminado bien, vuelve a añadir el producto usado anteriormente y déjalo más tiempo.  Después pásale una rasqueta.

Para limpiar el cristal de horno, puedes usar el siguiente remedio casero: moja con vinagre blanco el cristal y deja que actúe durante diez minutos. Después con una rasqueta de las usadas para limpiar la vitrocerámica, frota su superficie y verás como la grasa desaparece con facilidad. Después limpia bien con agua y deja abierto el horno durante unas horas.

Si ves que no te ha quedado muy limpia, puede deberse a que tenga doble crista y entre ambos se haya acumulado grasa y polvo. Hay algunos modelos en los que se puede sacar uno de los cristales fácilmente, pero si no es tu caso, habrá que desatornillas una de las partes para limpiar la zona situada entre los dos cristales y de esta manera tu horno quede impecable.

Organización de la nevera y conservación de los alimentos

Hay veces que los alimentos que están guardados en el frigorífico se estropean antes de lo normal sin motivo aparente. Por eso vamos a hablar hoy de cómo y de dónde guardar la comida de forma correcta en la nevera para que se mantengan más tiempo frescos.

Lo primero que hay que saber es que la nevera no tiene una temperatura en su interior homogénea, existiendo zonas que son más cálidas que otras, por lo que hay que tenerlas en cuenta en el momento de organizar el frigorífico. Además la limpieza es fundamental si se quiere mantener la nevera sin gérmenes y gastar menos en la factura de la electricidad. Lo más recomendable es limpiarla una vez al mes, retirando los alimentos y sacando los cajones. Puedes colocar en su interior un ambientador especial para frigoríficos y siempre va a desprender un agradable aroma.

Temperatura ideal

Los expertos nos aconsejan que mantengamos el frigorífico a una temperatura de entre tres y cinco grados centígrados, y el congelador a unos menos dieciocho grados, aunque en verano se suele bajar esta temperatura unos dos grados.

La nevera cerrada

Hay que abrir el frigorífico solo el tiempo necesario para coger lo que se necesita y después cerrarlo, evitando abrir demasiado la puerta para que no haya demasiados cambios de temperatura que alteren la conservación de sus alimentos.

Definir los espacios

El área más fría de un frigorífico está normalmente junto al congelador, por consiguiente, si el congelador se encuentra en la zona de abajo, el área más fría se encontrará ahí, y al contrario. Los alimentos que necesiten más frío tienen que colocarse en la zona que limita con el congelador ya que es la parte más fría. Por tanto ahí habrá que colocar los pescados y carnes para que se conserven mejor. En cuanto a los embutidos y lácteos, se pueden colocar en la zona media para que se conserven adecuadamente. Las bebidas, salsas y huevos pueden colocarse en los estantes de mayor temperatura ya que aguantan mejor las temperaturas altas.

Ordenar los alimentos

Cuando tengas los alimentos en el lugar correspondiente, puedes ordenarlos por su fecha de caducidad. Los que caduquen antes, colócalos en primera fila para controlar el tiempo mejor, y después los que tienen más tiempo para ser consumidos.